No deben agregarse a una bebida ni ingerirse por recomendación de publicaciones de redes sociales. Algunos aceites esenciales pueden irritar la boca y el aparato digestivo o provocar efectos tóxicos cuando se utilizan incorrectamente.
La Agencia Europea de Medicamentos establece precauciones específicas para los aceites de romero y tomillo, incluidas restricciones de edad y advertencias para personas embarazadas o con determinadas enfermedades.
Para la receta deben utilizarse únicamente hojas culinarias limpias y correctamente identificadas.
Quiénes deben tener precaución
Embarazo y lactancia
La seguridad de los preparados medicinales de romero durante el embarazo y la lactancia no está establecida. La Agencia Europea de Medicamentos no recomienda su uso medicinal durante estas etapas por falta de datos suficientes.
Una cantidad pequeña empleada como condimento no equivale a una infusión concentrada o un suplemento. Las embarazadas y mujeres que amamantan deberían consultar antes de tomar estas bebidas regularmente.
Niños
No conviene dar infusiones herbales con finalidad medicinal a bebés o niños sin consultar al pediatra. Las edades autorizadas cambian según el tipo de preparado, su concentración y la indicación.
Problemas de vesícula o hígado
Los preparados medicinales de hoja de romero no se recomiendan en personas con obstrucción de las vías biliares, inflamación de la vesícula, cálculos biliares o determinadas enfermedades hepáticas.
Alergias
El romero y el tomillo pertenecen a la misma familia botánica que la menta, la albahaca, el orégano y la salvia. Una persona sensible a estas plantas podría presentar picazón, irritación, sarpullido o molestias digestivas.
Uso de medicamentos
Los suplementos y productos herbales pueden modificar el efecto de algunos medicamentos. El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral advierte que ciertas hierbas pueden aumentar o disminuir la acción de los fármacos y que muchos productos no han sido evaluados adecuadamente en embarazadas, niños o personas con enfermedades crónicas.
Quienes toman anticoagulantes, medicamentos para la presión, tratamientos para la diabetes o varios fármacos deben consultar antes de usar preparados concentrados.
Errores comunes al preparar la bebida
Añadir demasiadas hierbas
Una mayor concentración no garantiza mejores efectos. Puede producir un sabor desagradable, acidez, náuseas o irritación.
Hervir las plantas durante mucho tiempo
Para una infusión suave es suficiente verter el agua caliente y dejarla reposar. Hervir las hojas repetidamente produce una preparación más concentrada sin aportar un beneficio demostrado.
Mezclarla con aceites esenciales
Los aceites concentrados no deben añadirse a esta receta. Las hojas culinarias y los aceites esenciales no son intercambiables.
Tomarla para reemplazar medicamentos
Una mejoría temporal de la garganta o la digestión no significa que la enfermedad haya desaparecido. Los tratamientos indicados no deben suspenderse.
Consumir una planta mal identificada
No todas las ramas aromáticas son aptas para preparar bebidas. Utiliza hierbas compradas para uso alimentario o plantas cuya especie y procedencia conozcas con seguridad.
