2. Preparar la masa
En un tazón grande, mezcla la harina, la maicena, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, el pimentón, la sal y la pimienta. Añade el líquido frío (agua con gas, cerveza, agua o leche) y el huevo (si lo usas). Mezcla hasta obtener una masa homogénea, ligeramente espesa pero que pueda verterse.
3. Calentar el aceite
Llena una olla o sartén profunda con 2-3 cm de aceite y calienta a 175–190 °C (350–375 °F).
4. Freír los champiñones
Sumerge cada champiñón en la masa, dejando escurrir el exceso. Fríe en el aceite caliente, en pequeñas cantidades para no amontonarlos, durante 2-3 minutos hasta que estén dorados y crujientes. Retíralos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
5. Servir
Espolvorea con un poco más de sal si es necesario. Acompaña con aderezo ranch, alioli, gajos de limón y perejil fresco picado.
Consejos para un resultado extra crujiente
Usa líquido bien frío (agua con gas o cerveza) para una masa más ligera.
Doble fritura: Fríe una primera vez a 175 °C, deja reposar y luego fríe nuevamente a 190 °C para mayor crujiente.
Añade 1 cucharadita de levadura en polvo a la masa para que quede más esponjosa.
¡Disfruta de estos champiñones fritos, dorados y crujientes como aperitivo o snack irresistible!
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