1 hora 10 minutos
Preparación: 25 minutos
Reposo de la masa: 15 minutos
Fritura: 30 minutos
Preparación de lar rosquillas fritas con licor
Primero en un bol grande, bate los huevos junto con el azúcar hasta que la mezcla blanquee ligeramente. Luego, incorpora la leche, el licor y el aceite de oliva, mezclando bien. Añade la ralladura de limón o naranja para potenciar el aroma.
Después tamiza la harina junto con la levadura y agrégala poco a poco a la mezcla líquida. Remueve con una espátula o una cuchara de madera hasta que la masa empiece a coger cuerpo. Luego, amasa con las manos hasta obtener una masa homogénea y ligeramente pegajosa.
Seguidamente engrasa ligeramente tus manos con un poco de aceite para que la masa no se pegue. Coge porciones pequeñas, haz bolitas y forma los roscos presionando en el centro con los dedos.
Calienta abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto. Es importante que el aceite no esté demasiado caliente para que no se quemen por fuera y queden crudos por dentro. Fríe los roscos en tandas, dándoles la vuelta hasta que estén dorados.
Sácalos y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Si te gusta el acabado clásico, pásalos por azúcar cuando aún estén templados.
Si prefieres un glaseado, mezcla azúcar glas con un poco de zumo de naranja y baña los roscos.
💡 Consejos de la abuela para que queden perfectas
Controla la temperatura del aceite: Si está demasiado caliente, los roscos se dorarán rápido por fuera y quedarán crudos por dentro.
Amasa con suavidad: Si la masa está demasiado dura, añade un poco más de leche o licor hasta que quede manejable.
Déjalos enfriar bien: Ganarán en textura y sabor después de reposar unas horas.
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