Amasar: Pasa la masa a una superficie limpia y amasa durante 10-12 minutos hasta que esté suave y elástica. Si prefieres, puedes usar una batidora con gancho amasador.
Primera fermentación: Coloca la masa en un bol ligeramente engrasado, cúbrela con un paño húmedo y deja que repose en un lugar cálido durante 1-2 horas, o hasta que doble su tamaño.
Formar el pan: Desgasifica la masa (presionándola suavemente para quitar el aire) y dale forma de cilindro. Colócala en un molde rectangular previamente engrasado.
Segunda fermentación: Cubre el molde con un paño húmedo y deja que la masa repose durante 40-60 minutos, o hasta que alcance el borde del molde.
Hornear: Precalienta el horno a 180°C (356°F). Hornea el pan durante 30-35 minutos, o hasta que esté dorado en la superficie y suene hueco al golpearlo suavemente por debajo.
Enfriar: Saca el pan del molde y déjalo enfriar completamente sobre una rejilla antes de cortarlo.
