No hay nada como el aroma del pan recién horneado llenando toda la casa. Preparar pan casero es mucho más sencillo de lo que parece, y con esta receta conseguirás una hogaza suave por dentro, con una corteza dorada y ligeramente crujiente.
Con ingredientes básicos que seguramente ya tienes en tu cocina, podrás disfrutar de un pan delicioso para el desayuno, la merienda o para acompañar tus comidas favoritas. Además, no necesitas ser un experto en panadería para obtener un resultado espectacular.
Ingredientes
3 tazas de harina de trigo para todo uso
1 cucharadita de azúcar
1 cucharadita de sal
½ cucharadita de levadura seca activa
1 taza de agua tibia
2 cucharadas de aceite de oliva
Semillas de sésamo (opcional)
Preparación
1. Mezcla los ingredientes
En un recipiente grande, combina la harina, el azúcar, la sal y la levadura. Agrega poco a poco el agua tibia junto con el aceite de oliva, mezclando hasta obtener una masa uniforme.
2. Amasa
Coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos 10 minutos, hasta que esté lisa, elástica y suave.
3. Deja reposar
Forma una bola con la masa y colócala en un recipiente ligeramente engrasado. Cubre con un paño limpio y deja reposar en un lugar cálido durante aproximadamente una hora, o hasta que haya duplicado su tamaño.
4. Forma el pan
Precalienta el horno a 220 °C.
Desgasifica la masa presionándola suavemente y dale forma de hogaza. Colócala sobre una bandeja para hornear previamente engrasada o cubierta con papel vegetal. Realiza algunos cortes en la superficie con un cuchillo afilado y, si lo deseas, espolvorea semillas de sésamo.
