Primer levado: Coloca la masa en un bol previamente engrasado y cúbrela con un paño limpio. Deja reposar en un lugar cálido durante 1 a 2 horas, o hasta que la masa haya duplicado su tamaño.
Formar la pizza: Presiona la masa con el puño para liberar el aire acumulado. Divide la masa en dos bolas iguales y extiende cada una formando un círculo de 30 cm sobre una superficie enharinada.
Hornear: Precalienta el horno a 250 °C (470 °F). Si tienes una piedra para pizza o una bandeja para hornear, colócala dentro del horno para que se caliente. Transfiere la masa extendida a una bandeja forrada o directamente sobre la superficie precalentada.
Toppings y cocción: Agrega la salsa, el queso y tus ingredientes favoritos. Hornea durante 12 a 15 minutos, o hasta que la base esté dorada y el queso se vea crujiente.
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