Una receta básica, económica y sorprendentemente deliciosa (sin huevo, sin leche y sin complicaciones)
Hay recetas que destacan por su sencillez, y luego están estas galletas: una fórmula casi mágica que demuestra que no necesitas una larga lista de ingredientes para lograr un resultado espectacular. Con solo harina, azúcar y manteca, puedes preparar unas galletas caseras que combinan lo mejor de dos mundos: un exterior ligeramente crujiente y un interior suave que se deshace en la boca.
Esta receta es perfecta para quienes buscan algo rápido, económico y sin ingredientes complicados. Además, al no llevar huevo ni leche, es ideal para momentos en los que la despensa está casi vacía o cuando quieres preparar algo dulce sin complicarte.
🧾 Ingredientes
200 g de harina de trigo
100 g de azúcar
100 g de manteca (o mantequilla) a temperatura ambiente
👉 Proporción mágica: 2 : 1 : 1
(Esta proporción es fácil de recordar y puedes adaptarla a la cantidad que necesites)
👩🍳 Preparación paso a paso
1. Mezcla la manteca y el azúcar
Coloca la manteca a temperatura ambiente en un bol. Es importante que esté blanda (no derretida) para poder trabajarla fácilmente. Añade el azúcar y mezcla con una cuchara, espátula o incluso con las manos hasta obtener una crema suave y homogénea.
Este paso es clave, ya que aquí se forma la base de la textura final de las galletas. Cuanto más integrada esté la mezcla, mejor será el resultado.
2. Incorpora la harina
Agrega la harina poco a poco mientras mezclas. Notarás que al principio la masa parece seca o desmigada, pero no te preocupes: sigue trabajando la mezcla hasta que todos los ingredientes se integren.
Puedes ayudarte presionando la masa con las manos. En pocos minutos, verás cómo se transforma en una masa compacta y manejable.
💡 Consejo: Si la masa está demasiado seca y no se une, puedes añadir un chorrito pequeño de aceite o un poquito más de manteca.
3. Forma las galletas
Toma pequeñas porciones de masa (del tamaño de una nuez), forma bolitas y colócalas sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal.
Luego, aplástalas ligeramente con la palma de la mano o con un tenedor para darles forma. No hace falta que queden perfectas: su encanto está en lo casero.
4. Horneado
Precalienta el horno a 180 °C y hornea las galletas durante 12 a 15 minutos.
Sabrás que están listas cuando los bordes comiencen a dorarse ligeramente. No esperes a que estén completamente doradas por encima, ya que podrían quedar demasiado secas.
5. Reposo
Al sacarlas del horno, las galletas estarán blandas. Esto es totalmente normal.
Déjalas enfriar sobre una rejilla o en la misma bandeja durante unos minutos. Al enfriarse, adquirirán su textura final: firmes por fuera y suaves por dentro.
