Mezcla las migas con la mantequilla derretida hasta obtener una textura uniforme. Luego, vierte la mezcla en el fondo de un molde desmontable (unos 20 cm) y presiona bien. Guarda en el frigorífico durante al menos 30 minutos.
Mientras tanto, hidrata la gelatina en agua fría si usas hojas, o disuélvela en las 2 cucharadas de leche caliente si es en polvo.
En un bol grande, bate el queso crema con el azúcar hasta obtener una textura suave. Añade la nata y la vainilla, batiendo despacio hasta que todo quede cremoso.
Calienta la leche con la gelatina disuelta sin dejar que hierva y mézclala con el batido de queso y nata. Remueve constantemente para evitar grumos.
Vierte el relleno sobre la base de galleta y alisa bien la superficie. Refrigera de 4 a 6 horas, hasta que esté firme.
Para la cobertura, calienta la mermelada de arándanos y, si deseas más firmeza, añade la gelatina disuelta en una cucharada de agua caliente. Deja que temple antes de extenderla sobre el cheesecake.
Refrigera al menos una hora más antes de desmoldar. Sirve frío y, si quieres, decora con arándanos frescos o unas hojitas de menta.
Consejos de la abuela para que tu cheesecake de arándanos quede perfecto
No batas en exceso la mezcla de queso para evitar que entre demasiado aire. Así quedará más firme y sin grietas.
Deja enfriar cada capa antes de añadir la siguiente, especialmente la cobertura, para evitar que se mezclen.
Usa un molde desmontable, te facilitará mucho el desmoldado sin romper la tarta.
Y, sobre todo, ten paciencia con el frío: el secreto de un buen cheesecake está en su reposo.
Variantes de la receta
Puedes cambiar la mermelada de arándanos por mermelada de fresa, mermelada de piña, de naranja o i e incluso mermelada de membrillo, si quieres variar el sabor.
También puedes hacer una versión más ligera usando yogur griego en lugar de parte del queso crema.
Y si te gusta el toque cítrico, añade unas gotas de limón al relleno para realzar el sabor.
Con qué acompañar el cheesecake de arándanos
Este postre combina de maravilla con café recién hecho con crema de café, un té suave o incluso una copita de vino dulce.
Si lo sirves tras una comida tradicional, acompáñalo con frutas frescas para aligerarlo.
Cómo conservar el cheesecake de arándanos
Guarda tu cheesecake de arándanos receta casera en la nevera, bien tapado con film, hasta 5 días.
También puedes congelarlo sin la cobertura, y añadirla una vez descongelado.
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