Hay momentos en los que sentimos que las dificultades son demasiado grandes y que las respuestas tardan en llegar. Sin embargo, la fe puede ayudarnos a mantener viva la esperanza y a seguir adelante incluso cuando no sabemos qué ocurrirá mañana.
Confiar en Dios no significa que todos nuestros problemas desaparecerán inmediatamente. Significa encontrar fuerza, paciencia y esperanza para afrontar cada situación y estar preparados para las nuevas oportunidades que puedan presentarse.Oración de fe y esperanza
Señor, hoy pongo en tus manos mis preocupaciones, mis sueños y todo aquello que todavía no he podido resolver.
