Las cebollas rojas encurtidas son uno de los condimentos más versátiles, coloridos y sabrosos de la cocina. Su tono rosado brillante no solo hace que cualquier platillo luzca espectacular, sino que el proceso de encurtido suaviza el sabor picante e intenso de la cebolla cruda, convirtiéndola en un bocado crujiente con el equilibrio perfecto entre acidez y dulzor. Prepararlas en casa es sumamente sencillo, económico y se conservan perfectamente en el refrigerador durante semanas.
Ingredientes necesarios
2 cebollas rojas grandes (o moradas)
1 taza de vinagre blanco (o vinagre de manzana)
1 taza de agua tibia
1 cucharada de azúcar (o miel de abeja)
1 y 1/2 cucharaditas de sal fina
Opcional para aromatizar: 1 diente de ajo pelado, 10 granos de pimienta negra entera, 1 hoja de laurel o unas rodajas de chile jalapeño/habanero.
Preparación paso a paso
Corte de la cebolla: Pela las cebollas rojas y córtalas por la mitad. Utiliza un cuchillo muy afilado o una mandolina para cortarlas en plumas o julianas delgadas y uniformes.
Esterilizar el frasco: Coloca las cebollas cortadas dentro de un frasco de vidrio limpio y seco que cuente con una tapa hermética. Si vas a usar ingredientes aromáticos opcionales (como el ajo, la hoja de laurel o los granos de pimienta), colócalos en el fondo del frasco antes de introducir la cebolla.
